Durante esta etapa se producen cambios hormonales que se traducen en alteraciones físicas, fisiológicas y psicológicas. Todo esto puede conducir a trastornos como el insomnio y la apnea del sueño. Un problema añadido es que el diagnóstico de estas patologías en ocasiones puede ser complicado ya que "por motivos sociales, las mujeres podrían ser reacias a informar o consultar algunos síntomas típicos de ciertas alteraciones, como el ronquido", indica Campos. Sin embargo, es importante acudir al médico ya que el tratamiento de la apnea del sueño permite reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares asociado a este tipo de trastornos.
viernes, 16 de marzo de 2012
¿quien duerme mejor? ¿hombres o mujeres?
En estos días ha tenido lugar la XXI reunión anual de la sociedad española del sueño(SEC) y se ha llegado a conclusiones muy interesantes como que las mujeres tienen el doble de posibilidades de padecer insomnio que los hombres debido fundamentalmente a los cambios físicos y hormonales, ansiedad etc."Aunque el insomnio es el trastorno más frecuente entre la población general, en las mujeres se da el doble de prevalencia que en los hombres", explica Francisco Campos, miembro de la SEC. Estas diferencias, además, se ven acentuadas por la edad: el insomnio afecta aproximadamente al 35 por ciento de las mujeres pre-menopáusicas, y esta cantidad se eleva hasta alrededor del 50 por ciento después de la menopausia.
Durante esta etapa se producen cambios hormonales que se traducen en alteraciones físicas, fisiológicas y psicológicas. Todo esto puede conducir a trastornos como el insomnio y la apnea del sueño. Un problema añadido es que el diagnóstico de estas patologías en ocasiones puede ser complicado ya que "por motivos sociales, las mujeres podrían ser reacias a informar o consultar algunos síntomas típicos de ciertas alteraciones, como el ronquido", indica Campos. Sin embargo, es importante acudir al médico ya que el tratamiento de la apnea del sueño permite reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares asociado a este tipo de trastornos.
Durante esta etapa se producen cambios hormonales que se traducen en alteraciones físicas, fisiológicas y psicológicas. Todo esto puede conducir a trastornos como el insomnio y la apnea del sueño. Un problema añadido es que el diagnóstico de estas patologías en ocasiones puede ser complicado ya que "por motivos sociales, las mujeres podrían ser reacias a informar o consultar algunos síntomas típicos de ciertas alteraciones, como el ronquido", indica Campos. Sin embargo, es importante acudir al médico ya que el tratamiento de la apnea del sueño permite reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares asociado a este tipo de trastornos.
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